MBFW Madrid: Tendencias para el próximo otoño invierno

 

La última edición de la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid no solo ha confirmado tendencias: las ha materializado en colecciones muy concretas donde cada detalle cuenta. La moda española se vuelve más sensorial, más construida y, sobre todo, más consciente de su identidad.


Blanco y negro: un clásico

El binomio blanco y negro regresa con fuerza, pero lejos de lo básico. En pasarela se ha trabajado desde lo gráfico: rayas, curvas, triángulos, plumas.. como se ha visto en varias colecciones, el contraste se convierte en lenguaje visual. Más que una tendencia, es una base sobre la que construir estilismos. 

  



 
Estampados: un nuevo enfoque

Una de las claves de esta edición son los estampados, con referencias al arte o inspirados en viajes o en experiencias personales, lo que viene a ser el estampado narrativo.

Mezcla de estampados: Otra tendencia que tampoco es nueva, se pierde el miedo a combinar gráficos distintos, pero de una manera más sofisticada.

  


 

  

Texturas: los diseños cobran vida

La pasarela ha apostado por una moda que se percibe con los sentidos. Por ejemplo, Teresa Helbig exploró un universo de tul, gasas y plumas en constante movimiento. Hannibal Laguna creó su colección con diseños que cambian con la luz con tejidos como terciopelo, organza, bordados, con los que crea volúmenes. 

El resultado: looks que no son planos, sino que cambian con la luz, el movimiento y la superposición.

  


 
 
Detalles románticos: del lazo a las flores

Los detalles cobran un papel central esta temporada: los lazos, flores y elementos decorativos aparecen como recursos clave en colecciones que apuestan por una feminidad sofisticada. En propuestas como la de Coosy x Miguel Palacio, estos elementos no son accesorios, sino parte estructural del diseño, integrados en siluetas limpias y elegantes.

 


 

 

Cut Out conceptual: el toque sofisticado

Esta tendencia no es nueva, pero está evolucionando. Hemos visto que algunos diseñadores están explorando nuevas proporciones y cortes. Se construye la silueta, no solo el tejido, y se mezclan volúmenes y aperturas para crear dinamismo. 

Se incluyen superposiciones, transparencias, y el traje va cambiando con el movimiento.  En cuanto a las prendas, lo veremos no sólo en vestidos, sino también en jerséis o abrigos. 

 


 

Conclusión: una moda que emociona

Si algo ha dejado claro esta edición, es que la moda española ya no busca impresionar únicamente desde lo visual, sino también desde lo conceptual y lo sensorial.

Ejemplos como Coosy x Miguel Palacio resumen perfectamente este momento: una moda que mezcla artesanía, estructura y emoción, pensada para una mujer real pero con un fuerte discurso estético.

La clave para llevarlo a la calle es sencilla: elige una prenda con intención (volumen, textura o detalle protagonista) y deja que todo lo demás la acompañe.



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